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La despedida

La señal más clara de que la entrevista está llegando a su final es cuando te indican si deseas hacer alguna pregunta o necesitas alguna aclaración. Haz las preguntas que consideres necesarias de forma que aparezcan más nítidos tus puntos fuertes y además demuestren tu entusiasmo por el puesto de trabajo.

Tu objetivo en la entrevista es conseguir que te hagan una oferta de trabajo, de manera que te será fácil evitar los errores que perjudicarán tu candidatura:

Evita:

1. No menciones ni discutas sobre sueldos, vacaciones, horarios. No es que los temas no te importen. Pero plantearlos antes de una oferta en firme no es adecuado. Estos asuntos forman parte de la futura negociación, y mientras no recibas una oferta, no tienes nada sobre qué negociar.

2. No exijas una decisión rápida. El entrevistado debe preguntar “¿Cuándo me darán a conocer su decisión?”. Una vez te digan la fecha no exijas que la decisión sea tomada con más rapidez. No intentes el viejo truco de “las otras ofertas que he recibido y debo considerar.”

3. No te muestres desanimado porque no te hayan ofrecido el empleo en la entrevista; con ello mostrarías una peligrosa carencia de autoestima y determinación.

4. No pidas una evaluación de la forma en que has realizado la entrevista. Significa forzar la máquina, y coloca al entrevistador en una situación comprometida.

Evitar producir mala impresión es la mejor manera de dejar una impresión excelente.

Preguntas novedosas de las entrevistas más duras de hoy

1. ¿Cuáles son a grandes rasgos las responsabilidades de – por ejemplo- un analista de sistemas?

Los entrevistadores parece que de repente sienten una gran afición por esta pregunta. En ella se encierran tres niveles. Primero, se considera que actualmente se exige a los empleados una mayor eficacia e identificación con el beneficio de la empresa. Segundo, se considera que la respuesta dará una idea de lo que el candidato deberá aprender cuando se incorpore a la empresa. Tercero, es una buena pregunta para eliminar a los menos aptos (si careces de un profundo conocimiento sobre las responsabilidades del puesto de trabajo serás eliminado automáticamente). De manera que la respuesta deberá demostrar un conocimiento de las funciones y responsabilidades, pero se precavido para no enredarte con la jerga profesional que puede ser distinta en esta empresa.

2. Describa la forma en que su puesto se relaciona con los objetivos del departamento y de la empresa en general

Con esta pregunta se intenta comprobar tu conocimiento del cometido de la empresa y del departamento, y de forma colateral también tu capacidad para trabajar como miembro o de un equipo y conseguir que la tarea se realice. De manera que cualquiera que sea tu respuesta concreta, incluye algo como esto “La calidad de mi trabajo afecta directamente a la posibilidad de otros para completar el suyo de manera adecuada. Como miembro de un equipo, debo tener en cuenta también las tareas de mis compañeros”.

3. En su opinión, ¿qué aspectos de su trabajo son más importantes?

Una respuesta equivocada por tu parte puede servir para eliminarte. Este puede ser el caso de un vendedor que afirme que su tarea más importante es rellenar la hoja de gastos… La pregunta está orientada a comprobar si el candidato sabe organizar su tiempo, priorizar funciones, y si es propenso a eludir tareas desagradables.

4. Mirando retrospectivamente, ¿ cómo podía haber mejorado su progreso en su carrera profesional?

Esta pregunta en realidad te está diciendo ” Cuéntame tus errores y debilidades”. Si puedes mencionar algún modo de mejorar tu carrera sin perjudicar tu candidatura, hazlo. Pero el final de tu respuesta deberá ser algo como “Aparte de eso no sé qué otra cosa podría haber hecho. Yo siempre he puesto mi mejor empeño en la tarea.”. Y no digas nada más.

5. ¿Cuál es la situación más difícil a la que se ha enfrentado?

Esta pregunta busca información en dos frentes distintos: ¿Qué es lo que consideras difícil?, y ¿cómo solucionaste la situación? Deberás tener preparada una historia donde la situación era comprometida y en la que demostraste tus mejores dotes. Evita hablar de problemas relacionados con tus compañeros de trabajo.

6. Explique su papel como miembro de un grupo /equipo

El entrevistador te pide que te describas a ti mismo, o como colaborador en un equipo, o como un solitario. La mayoría de los departamentos dependen para su éxito del armonioso trabajo de todo el equipo, de manera que haz una descripción de tu capacidad para integrarte y colaborar en grupos de trabajo.

7. ¿Cómo organiza y planifica los proyectos importantes?

La planificación eficaz exige una previsión de los elementos necesarios para alcanzar el objetivo (“¿qué necesito y quiénes son los más idóneos para realizar este trabajo?”) y una programación de las fechas en cada fase debe estar terminada (“Si este trabajo debe estar terminado para el día 20, ¿qué operaciones diferentes y sucesivas se deben realizar, y en qué momento, para terminar en esa fecha?”). En una planificación eficaz se deben tener en cuenta: el costo de posibles incrementos de precio y el tiempo de previsibles retraso.

Demuestra que dominas todos los aspectos básicos de la organización.

8. ¿ Cómo definiría usted un ambiente de colaboración?

Una pregunta engañosa, especialmente porque tú, con toda probabilidad, no conoces el ambiente de trabajo que reina en esa oficina en particular. De manera que cuanto más alargues tu respuesta mayor riesgo corres de mencionar algún punto equivocado. Es preferible una respuesta breve y agradable ” un ambiente en donde todos los del equipo tengan verdadero interés por su trabajo y deseen ofrecer el mejor servicio a la empresa “.

Ideas para utilizarlas en la entrevista

Sigue nuestros consejos como ideas para utilizarlas en la entrevista:

1. Hábleme de usted

Cuidado, no se trata de ninguna invitación para irse por las ramas. Necesitas saber más sobre la pregunta antes de empezar a contestarla. “¿Qué parte de mi vida o de mi persona le interesa conocer?”. Con esto conseguirás que el entrevistador te ayuda a plantear el enfoque adecuado, y evitarás hablar de aspectos irrelevantes. Nunca respondas sin antes haber concretado si el entrevistador desea oírte hablar sobre tu vida privada o profesional.

2. ¿Cuál es el motivo de su éxito en esta profesión?

Con esta pregunta, el entrevistador no desea oír un relato sobre las causas de tu triunfo; lo que le interesa saber es cómo actúas en el trabajo. Responde a las preguntas de forma breve y generalizada. Basándote en tu experiencia profesional, personaliza e incorpora los valores clave de tu perfil personal, profesional y de empresa. Por ejemplo: “en mi opinión, mi éxito se basa en factores como: el apoyo de mis colegas, enfocar mi labor concreta en función de lo que el departamento en su conjunto debe realizar…

3. ¿Qué desea encontrar en nuestra empresa?

Deseas una empresa donde sus características personales y profesionales le permitan colaborar en la obtención de las metas clave de la empresa. No menciones lo que tu quieres de la empresa, exprésate en términos de lo que tú harás por ella. La palabra clave es “colaboración”.

4. ¿Qué experiencia posee usted en relación con este puesto?

Esta pregunta es la oportunidad esperada para convencerle de tu valía, pero antes de contestar, asegúrate de saber cuáles son los aspectos más críticos para el entrevistador. El entrevistador no busca un competente ingeniero, vendedor o administrativo; desea encontrar a la persona que sea capaz de trabajar rápidamente y de forma eficaz en los proyectos actuales. En la entrevista, la empresa hace un esbozo del puesto, pero lo que desea es contratar a la persona que solucionará los problemas. Deberás preguntar al entrevistador los aspectos de máxima urgencia e interés para la empresa.

5. ¿Qué planes tiene para su futuro profesional?

Es una forma rebuscada de preguntarte: “¿En qué puesto desearías estar dentro de cinco años?”. La trampa en la que caen todos los que inician su carrera profesional es contestar “en un puesto de dirección”, porque creen que así demuestran ambición y empuje. Pero se ha convertido en una respuesta tan trillada que genera inmediatamente una cadena de nuevas preguntas muy difíciles de responder con acierto por los recién graduados: ¿Cómo define la dirección?¿ Cuál es la principal responsabilidad de la dirección?… La respuesta más segura es la que te identifica a ti con la profesión que intentas iniciar como carrera. ” En cinco años confío en convertirme en un profesional experto, con plenos conocimientos sobre la empresa, la industria y las oportunidades que se presenten ante mí…”

6. ¿Cómo consiguió su último empleo?

El entrevistador desea comprobar tu iniciativa. Si puede, demuéstraselo. Al menos, demuéstrale que eres decidido.

7. ¿Con qué clase de personas le gusta trabajar?

Esta es la parte sencilla de contestar en una engañosa pregunta con tres vertientes. Naturalmente: ” Con personas satisfechas de su trabajo, honradas, sinceras y con dedicación…”

8. ¿Por qué ha cambiado de trabajo tan a menudo?

Si has cambiado mucho, achácalo a la juventud… Ahora te has dado cuenta del error que supone el saltar de empresa en empresa y las responsabilidades te han hecho más estable. O también puedes intentar convencer al entrevistador de que tus cambios no eran debidos a tu poco rendimiento en el trabajo y que cada uno de los cambios supuso una mejora en tu carrera profesional.

9. ¿Por qué estuvo sin trabajo tanto tiempo?

Deberás tener preparada una adecuada explicación para todos tus períodos de desempleo. En caso contrario, es difícil que te hagan una oferta de trabajo. Di la verdad, todo el mundo te comprenderá. Insiste en que no deseabas aferrarte a cualquier empleo, sólo por el sueldo… Complace al entrevistador y traslada el interés del asunto: de tu situación de desempleo, a la colaboración que puedas prestar a la empresa.

10. ¿Cuál es su punto débil?

Esta es una clara invitación para que te ponga la soga al cuello. Rechaza la invitación. La mejor salida es una respuesta generalizada que se relacione con algún rasgo clave positivo. Elabora la respuesta de manera que tu “debilidad” aparezca al final como una característica positiva. Por ejemplo “Me entusiasma mi trabajo y pongo toda mi energía, a veces, si los demás no hacen igual, me siento frustrado…”

Tienes que conseguir convertir una pregunta muy comprometida en una oportunidad para promocionar tu perfil profesional.

11. ¿Cuál es su punto fuerte?

Concéntrate en tu pasado y menciona un par de esos factores clave de cada categoría de perfil. Necesitarás demostrar que sientes satisfacción, confianza en ti mismo, capacidad para tratar problemas difíciles y facilidad para amoldarte a nuevas responsabilidades con rapidez cuando es preciso.

12. ¿Cuánto desea ganar?

Una pregunta que te puede dejar “fuera de combate”; una respuesta equivocada te puede valer la eliminación inmediata. Siempre existe la tentación de pedir un salario elevado, a sabiendas de que luego se rebajará la cantidad, pero es un enfoque miserable. Las empresas manejan unas tablas salariales muy estrictas para cada puesto, de manera que una respuesta inapropiada borrará todas las posibilidades de obtener el empleo. ¿Cuál es la solución? Necesitas la mejor oferta posible, pero sin valorarte por encima de lo normal en el mercado, de manera que “deseo ganar tanto como mis cualificaciones y experiencia permitan. Ahora gano/antes ganaba X pesetas. Sin embargo, para mí lo más importante es desempeñar ese trabajo, y creo que sí, estoy seguro de que la empresa me hará una oferta razonable” No estaría de más añadir a esta pregunta al final ¿cuál es la cifra que ustedes asignan para este puesto?

13. ¿Qué le gustaría estar realizando dentro de cinco años?

La respuesta más prudente consiste en desear ser considerado como un buen profesional y una persona integrada en tu grupo de trabajo. En relación con la promoción laboral, todo depende de la oportunidad de encontrar un jefe que te ayude a ascender y progresar. Antes de concretar más, deberás preguntar por las oportunidades reales de promoción dentro de la empresa.

Entrevista, ¿Cómo afrontarla?

Fuente: http://www.trabajos.com/informacion/index.phtml?n=6&s=1

Vamos a dedicar esta sección a la entrevista por la que conseguirás o no ese trabajo al que aspiras.

A veces la capacidad laboral no basta. Según aumenta la competencia por obtener los mejores puestos, los empresarios deben comparar entre un número creciente de candidatos, y cada vez hacen más preguntas.

Ojo, los entrevistadores no sólo “entrevistan” para ver su capacidad laboral sino para ver si eres la mejor persona para ese puesto, teniendo en cuenta, las personas a tu alrededor, la cultura de la empresa, el equipo, tu jefe…, así pues, en la entrevista debes pasar por cuatro, digamos, trampas:

- no prestar atención a las preguntas.

- molestar al entrevistador contestando a temas que no te han sido preguntados.

- abundar en información superflua.

- intentar mantener la entrevista sin haberla preparado anteriormente.

El efecto de estos errores es acumulativo.

Los ejemplos de respuestas que te damos en esta sección representan a todo el espectro laboral. El fondo es lo importante. Toma nuestros consejos como ideas para utilizarlas en la entrevista.

Cómo responder las 10 preguntas más difíciles de las entrevistas

Rachel Zupek, escritora de CareerBuilder.com

Fuente: http://msn.empleoscb.com/ViewArticle.aspx?articleid=287

No hay peor sensación que estar en una entrevista y que el entrevistador te pregunte algo para lo que no tengas la respuesta. La mejor forma de controlar este temido desastre es ir preparado a la entrevista. Familiarízate con algunas de las preguntas difíciles más comunes y prepara con anticipación las respuestas.

Revisa estas preguntas difíciles de las entrevistas y algunas respuestas recomendadas para evitar un desastre.

Pregunta difícil número 1: ”Háblame de ti”.

Por lo general, esta es la pregunta inicial de una entrevista y es el momento perfecto para que te alabes a ti mismo, no para que cuentes la historia de tu vida. Tus respuestas deben ser un resumen breve de tus calificaciones y tu experiencia. Habla de tu educación, tus antecedentes laborales, tu experiencia profesional reciente y tus objetivos a futuro.

Respuesta recomendada: “Me gradué de la Universidad X y desde entonces, he trabajado en relaciones públicas con una agencia en la que generé millones de éxitos en relaciones públicas para mis clientes. Aunque disfruto trabajar en la agencia, quiero expandir mis horizontes y hacer relaciones públicas para empresas como ésta”.

Pregunta difícil número 2: ”¿Por qué dejaste tu último trabajo?”

Esta es tu oportunidad de hablar de tu experiencia y tus metas profesionales, no de hablar pestes de un ex jefe o dar una larga lista de razones por las que te fuiste. En su lugar, enfócate en lo que aprendiste en tu cargo anterior y lo listo que estás para usar esas habilidades en un nuevo cargo.

Respuesta recomendada: “La empresa simplemente no calzaba con mi creatividad, pero aprendí que las organizaciones tienen personalidades distintas, al igual que las personas. Ahora sé dónde estaré mejor”.

Pregunta difícil número 3: ”¿Cómo te proyectas en cinco años más?”

Deja que el empleador sepa que eres una persona estable y que deseas permanecer en esta empresa durante mucho tiempo. No comentes nada sobre tus aspiraciones de asumir una posición de control de la empresa para la cual estás dando la entrevista, de tener tu propia empresa, de jubilarte a los 40 años o que eres casado y tienes cinco hijos.

Respuesta recomendada: “Deseo obtener un cargo de ingeniero civil en una empresa nacional que se concentre en el desarrollo del comercio minorista. Idealmente, me gustaría trabajar para una empresa nueva, como ésta, para participar desde el principio y aprovechar todas las oportunidades que ofrece una empresa en crecimiento”.

Pregunta difícil número 4: ”¿Cuáles son tus debilidades?”

La clave para responder esta pregunta clásica es no responderla de forma literal. Es probable que a tu futuro empleador no le interese que tu punto débil sea que no sabes cocinar ni tampoco quiere escuchar respuestas generales, como que eres “muy detallista” o que “te esfuerzas demasiado”. Responde esta pregunta identificando las áreas de tu trabajo que puedes mejorar y piensa cómo puede ser un atractivo para un futuro empleador. Si no tuviste la oportunidad de desarrollar ciertas habilidades en tu empleo anterior, explica lo deseoso que estás de obtener dicha habilidad en este nuevo empleo.

Respuesta recomendada: “En mi último empleo, no pude desarrollar mis habilidades de orador”. Realmente me gustaría poder trabajar en un lugar que me ayude a mejorar al dar presentaciones y hablar en frente de otras personas”.

Pregunta difícil número 5: ”¿Por qué te despidieron?”

Esta pregunta será más común a medida que continúe la desaceleración de la economía. Sin embargo, es una pregunta difícil, en especial porque a muchos trabajadores no se les explicó exactamente el motivo de su despido. La mejor forma de enfrentar esta pregunta es responderla de la manera más honesta posible.

Respuesta recomendada: “Como usted sabe, en estos momentos la economía vive un momento difícil y mi empresa sintió sus efectos. Formaba parte de una gran reducción de personal y esa es la información que tengo. Sin embargo, estoy seguro de que no tuvo ninguna relación con mi desempeño laboral, lo que queda demostrado con mis logros. Por ejemplo…”

Pregunta difícil número 6: ”Háblame del peor jefe que hayas tenido”.

Nunca jamás hables mal de tus ex jefes. Un posible jefe prevería que hablarás mal de él del mismo modo en algún momento.

Respuesta recomendada: “Aunque ninguno de mis ex jefes fue horrible, hubo algunos que me enseñaron más que otros. Definitivamente aprendí con qué estilo de gestión me llevo mejor”.

Pregunta difícil número 7: ”¿Cómo te describirían los demás?”

Siempre debes solicitar que tus colegas y supervisores te hagan comentarios para que puedas evaluar tu desempeño; de este modo, puedes responder la pregunta de forma honesta basado en sus comentarios. Lleva un registro de los comentarios para poder entregárselos al empleador, si lo solicita. Si lo haces, te ayudará a identificar tus fortalezas y debilidades.
Respuesta recomendada: “Mi ex colegas decían que es fácil hacer negocios conmigo y que siempre estoy preparado para trabajar en nuevos proyectos. Tengo comentarios más específicos conmigo, si desea darles una mirada”.

Pregunta difícil número 8: ”¿Qué puedes ofrecerme tú que otra persona no?”

Este es el momento en que hables de tus logros. Entrega detalles específicos de tu currículum o cartera de trabajos; demuestra al empleador lo que vales y cómo llegarías a ser un activo valioso.

Respuesta recomendada: “Soy la mejor persona para el cargo. Sé que hay otros candidatos que podrían ocupar este empleo, pero mi pasión por la excelencia me diferencia del resto. Estoy comprometido a entregar siempre los mejores resultados. Por ejemplo…”

Pregunta difícil número 9: “Si pudieras elegir cualquier empresa para trabajar, ¿cuál sería?”

Nunca menciones otra empresa distinta de la que te está entrevistando. Habla del trabajo y de la empresa en que estás dando la entrevista.

Respuesta recomendada: “No hubiese postulado a este cargo si francamente no deseara trabajar en su empresa”. Continua con ejemplos específicos de por qué respetas la empresa que te entrevista y por qué serías un buen aporte.

Pregunta difícil número 10: “¿Estarías dispuesto a aceptar una reducción en el salario?”

El salario es un tema delicado. A pesar de la difícil economía actual, el salario que te puede pagar una empresa podría ser un factor crucial para decidir si te ofrecen o no el empleo.

Respuesta recomendada: “Ahora gano $X. Entiendo que el rango de salarios para este cargo es de $XX a $XX. Al igual que la mayoría de las personas, me gustaría mejorar mi salario, pero me interesa más obtener el trabajo que el dinero. Estaría dispuesto a negociar un salario inicial inferior, pero esperaría que podamos volver a negociar en algunos meses, después de que demuestre lo que valgo”.

Cómo mantener la calma durante una entrevista laboral

Anthony Balderrama, CareerBuilder.com

Fuente: http://msn.empleoscb.com/ViewArticle.aspx?articleid=315

Son pocas las situaciones en las que mi cuerpo se envuelve de adrenalina y transpiración: correr una carrera, practicar yoga Bikram, soñar que estoy de nuevo en la secundaria y en menos de una hora tengo un terrible examen que había olvidado y una entrevista de trabajo.

Para la mayoría de quienes buscan trabajo, las entrevistas laborales son una tormenta perfecta de ansiedad pura. Te sometes a una batería de preguntas y se supone que expongas todas tus grandes cualidades sin revelar ninguna de las malas. Además, necesitas encariñarte con la compañía. ¡Ah! y trata también de estar muy tranquilo, -un candidato dubitativo podría sugerir que está escondiendo algo o que no está preparado para el trabajo-.

Básicamente, las entrevistas son como una primera cita pero con un impacto mayor en tus ingresos.

Son pocos quienes pueden entrar en una entrevista sin una considerable carga de ansiedad en sus estómagos. Mientras no puedas despojarte de todo esto, aprende a controlarlo para brindar la mejor entrevista y conseguir el trabajo.

Empieza haciendo la tarea

Tu trabajo comienza una vez que agendaste la entrevista. Seguramente hayas investigado algo acerca de la empresa antes de aplicar para tener una idea de qué hace y qué espera esa compañía. Pero todavía necesitas más, este es el momento en el que tienes que concentrarte en conseguir información más relevante.

“Interiorízate en las declaraciones de misión y visión de la organización”, recomienda Nancy Dachille, directora de servicios de carrera en Chestnut Hill College, Filadelfia. “Lee el reporte anual, especialmente el mensaje del gerente general o del presidente. Mientras más familiarizado estés con esa organización, más cómodo te sentirás, especialmente al final de la entrevista cuando llega el temido ‘¿quieres hacernos alguna pregunta?’”

Para tu preparación, es vital que te anticipes a esa y a otras preguntas. Si no pensaste en lo que te van a preguntar, estás predispuesto a entrar en pánico cuando algo inesperado surja de la boca del entrevistador. Estarás tan preocupado por cómo responder que probablemente ni escuches toda la pregunta. Según Helen Cooke, directora gerente de Cooke Consulting, una pequeña planificación puede hacer el proceso menos traumático.

“Ten en tu cabeza grandes logros que hayas conseguido. Si practicaste -sin exagerar- tendrás algunas historias sucintas y convincentes (…) habrás tomado control psicológico de la situación”, asegura. Cooke sugiere que elijas ejemplos específicos para incluir en tus historias de manera que puedas señalar casos en los que superaste una situación o le generaste beneficios a tu empleador. Los logros cuantificables no son sólo fáciles de apreciar para los empleadores, sino también buenos temas de conversación para tener en mente y alejarte del pánico.

Cooke también alienta a quienes buscan trabajo a rememorar entrevistas anteriores para ayudar en la actual.

“Recuerda entrevistas anteriores, apuesto a que puedes pensar en uno o dos entrevistadores que te intimidaron durante el encuentro y después, cuando conseguiste el trabajo y estuviste allí durante un buen tiempo, no pudiste creer que fuiste intimidado por esa gran persona”, sugiere.

El gran día

Puedes prepararte todo lo que quieras, pero cuando la entrevista está a algunas horas de distancia, llega un nuevo paquete de nervios. Tu mejor defensa es más preparación, repasa la estrategia del día, recomienda John Thieman, especialista en desarrollo de carrera en la Universidad de Stratford, Falls Church, Va.

Thieman sugiere que tengas la ropa lista la noche previa a la entrevista y hayas dejado tus documentos importantes cerca de la puerta para que sólo tengas que cogerlos y salir. Esto eliminará la mayor cantidad de demoras posibles.

“Despiértate un poco más temprano de lo habitual para prevenir nervios y apuros”, recomienda Thieman. “Échale un vistazo al estado del tránsito y planifica tu viaje para evitar embotellamientos sorpresa”.

Aunque creas que mantenerte calmo depende de tu preparación para las preguntas y el lenguaje corporal durante la entrevista -esto sin dudas es así-, las menores distracciones que tengas en el camino a la entrevista te pondrán en el estado de ánimo adecuado. Si te quedas atrapado en el tráfico o no estás seguro de qué te pondrás y terminas con una camisa que te incomoda, tu nivel de confianza no será el mejor cuando llegues.

Durante la entrevista
La parte más importante de mantenerte tranquilo durante la entrevista se logra con preparación. Por supuesto que tendrás que responder un montón de preguntas y preocuparte por el lenguaje corporal -esto será siempre así-. Pero si ensayaste las respuestas, pensaste en tu posición corporal y contacto visual e investigaste acerca de la compañía, la parte más difícil está hecha. Ahora simplemente tienes que responder las preguntas para las que ya estás preparado.

“Sé consciente de que se espera que estés un poco nervioso. Ocúpate de estar tranquilo para mostrarte competente y confiado de tus habilidades”, indica Sandra Naiman, autora de “El código secreto de los triunfadores: Las reglas no escritas del éxito en el trabajo”. “Si te sientes demasiado ansioso, deja de pensar un segundo en la pregunta y  respira profundo”. Después de todo, el entrevistador sabe que estás ansioso, los nervios demuestran que te interesa el trabajo.

Naiman sugiere que te encargues de todo el trabajo previo y dejes que lo demás simplemente ocurra.

“Ríndete ante lo que está fuera de tu control. No puedes obligar a alguien a que te contrate”, recuerda.”Confía en que el entrevistador sabe qué está buscando y quédate seguro de que si no te contratan es porque no es el trabajo adecuado para ti. Esta actitud te garantizará enfocarte en dar lo mejor de ti”.

Qué (no) usar

Anthony Balderrama, redactor de CareerBuilder.com

Fuente: http://msn.empleoscb.com/ViewArticle.aspx?articleid=319

Si le vamos a creer a las comedias televisivas de los 80 y los 90, todos los padres de los Estados Unidos discutieron con un adolescente que quería usar jeans gastados y camisetas que no le quedaban bien para ir a la escuela. Estos programas también implicaban que la juventud norteamericana hablaba como las sofisticadas chicas de clase media alta de California, utilizando un argot que nadie que tenga más de 17 años entendía.

Pensaba que estas peleas sobre la moda eran pura insensatez dramatizada y nunca ocurrían en las casas de familia.

Estaba equivocado.

Teniendo en cuenta la cantidad de ropa inapropiada que usan quienes buscan trabajo en las entrevistas, y la que usan los empleados en el trabajo, muchos adultos están sacando ventaja de la libertad de usar cualquier cosa que elijan. Y algunos de ellos parecen usar aquella ropa que sus padres desaprobaron hace más de una o dos décadas.

Atuendo para entrevistas
La primera oportunidad que tú y tu vestuario tienen para impresionar a un empleador ocurre durante la etapa de la entrevista. Desafortunadamente, este encuentro inicial es el único donde tienes la menor cantidad de información para prepararte. En esta etapa, probablemente nunca antes has estado en la compañía y no conoces los detalles acerca de los códigos de vestimenta y la cultura de la oficina.

¿Cómo deberías prepararte? Mejor vestirse un poco de más y no de menos, dice Marianne Hancock, supervisora contable para la firma de relaciones públicas Golin Harris.

“Nuestra oficina es bien informal y es un lugar creativo, pero un entrevistado que recién llega no lo sabe,” dice Hancock. “Espero una vestimenta de oficina, preferiblemente un traje. Me gusta que los entrevistados luzcan como personas a las que les interesa el negocio y que sean lo suficientemente maduros para manejarse en un lugar de trabajo con ritmo rápido.

El escepticismo de Hancock proviene de haber observado cantidad de atuendos inapropiados entrando a las salas de entrevistas.

“Si no usan su mejor vestimenta de oficina para su primera entrevista, me hace pensar si realmente quieren el trabajo,” dice. “Es difícil tomar en serio a alguien que use sandalias, un pulóver con motivos simétricos o una pollera blanca hinchada.”

Vestuario en el trabajo

Tanya Roth, estilista de vestuario de la agencia de estilismo de vestimenta Urban Darling, sabe que muchas industrias adoptan los atuendos informales; sin embargo nos advierte acerca de los empleados que confunden informal con descuidado.

“Creo que para el trabajo sería ideal que pareciera que has hecho un esfuerzo, tal como harías con tu propio producto,” aconseja Roth. “Incluso si las mujeres usan jeans para el trabajo, les sugeriría que los combinaran con una chaqueta una camiseta o top clásicos y unos tacos. Creo en la gente que muestra un poco de personalidad en el trabajo, de manera que un buen color en los zapatos, en la maleta o en el collar con un traje o conjunto de pantalones clásicos sería no solo apropiado sino que debería ser fomentado”.

Sea por lo que fuere, muchos empleados nuevos aún llegan el primer día de trabajo pensando en qué van a usar. La investigación es tu mejor amiga, dice Louise Lamorte, directora de servicios de carrera de la Universidad La Salle en Filadelfia.

“[Los candidatos] deberían observar la vestimenta de los empleados mientras están en la entrevista,” recomienda Lamorte. “También es una buena práctica, apropiada para nuevos empleados, preguntar al departamento de Recursos Humanos o al supervisor inmediato sobre el código de vestimenta de la compañía antes del primer día de trabajo. Especialmente en estos días en que hay estilos de vestimentas para negocios profesionales y vestimentas informales.”

Lo que hay que hacer y lo que no

Así que ¿qué se supone que uses? Tienes empleados que quieren que te vistas un poco mejor que lo habitual para las entrevistas, pero si te vistes mucho mejor va a parecer que ignoras la cultura del ambiente.

Si bien no existen reglas universales estrictas para un código de vestimenta, hay algunas pautas en las que puedes pensar cuando te vistes para una entrevista o para el trabajo:

·Conoce a tu audiencia

Sea que estés vistiéndote para una entrevista o solo para un martes en el trabajo, desearás mostrar que encajas bien. Un par de jeans y una camiseta no van a funcionar para un montón de compañías, aunque un traje y una corbata pueden no funcionar para otras. Fíjate en la compañía y el lugar de trabajo y toma claves de otra gente.

·No te vuelvas holgazán

Toda vez que has estado en un trabajo por un tiempo lo suficientemente largo, puedes tentarte a ponerte cualquier cosa que esté limpia (o suficientemente limpia) y tropezar en el trabajo. Los empleadores no dejan de evaluar tu ética de trabajo una vez que cumples tu primer aniversario en una compañía. Tu apariencia es un factor constante en cuanto a cómo los demás te perciben, a ti y a tu profesionalismo.

·Usa el sentido común

En la mayoría de las circunstancias, puedes estar seguro de que la clase de ropa que usas para ir al club o a la playa, no las puedes usar en el lugar de trabajo. Un par de jeans rasgados, rotos o extremadamente desteñidos, camisas que muestran mucha piel, sandalias, camisetas con calaveras, zapatillas harapientas y cabello púrpura no tienen lugar en los lugares de trabajo. Por supuesto, si trabajas en la playa o en un club, probablemente puedas usar algunas de estas cosas.

·Lee el código de vestimenta
Si tu compañía tiene un código oficial de vestimenta en el manual de empleados, léelo. Tal vez todo el mundo en la compañía rompe las reglas, y está bien, pero deberías estar informado acerca de cuáles son las pautas oficiales en caso de que tengas que lidiar con alguna queja.

·Vístete para el puesto que quieres

Sí, es un cliché, pero es un cliché por un motivo. Vestirte para el puesto que quieres y no para el que tienes es una buena forma de causar una fuerte impresión en tu jefe y en tus clientes. Si quieres ser el gerente y notas que en ese nivel todo el mundo tiene un aspecto más sofisticado que el tuyo, imítalos.

Consejos para entrevistas de trabajo

Quienes buscan trabajo comparten sus secretos

Rachel Zupek, redactora de CareerBuilder.com

FUENTE: http://msn.empleoscb.com/ViewArticle.aspx?articleid=307

“Vístete adecuadamente”.

“Mira a los ojos”.

“Conoce a tu potencial empleador”.

“Estrecha la mano con firmeza”.

¿Te resultan familiares estas sugerencias? Seguramente porque las has escuchado miles de veces. Aunque son útiles y tienen validez, la verdad es que son un poco genéricas.

Decidimos escucharte a ti, el buscador de empleo, pues tienes la experiencia. Después de todo, eres tú el que asistes a entrevistas, de modo que no te exigimos demasiado. Te pedimos que compartas con nosotros lo que te ha resultado útil durante tus entrevistas.

Comprueba estos consejos de reales cazadores de empleo en todo el país. ¿Has probado alguno de estos, ya?

Pregunta cosas importantes

“Algo que siempre pregunto al final de una entrevista es: ‘¿He dicho algo que le haga pensar que no soy el mejor candidato para este puesto?’ Esto me da oportunidad de aclarar cualquier malentendido, reparar un error o explicar qué me propongo sobre alguna cuestión. También muestra que si existe un problema, soy capaz de resolverlo”. – Brooke Kelley, editora de revista

“Durante una entrevista siempre se te pide que hagas algunas preguntas. Una pregunta muy útil e inesperada para ellos es: ‘Sé que están entrevistando a muchos candidatos para este puesto y desearía irme con la sensación de haber hecho lo mejor. ¿Dónde me ubicaría en comparación con los demás candidatos?’ Muestra audacia y agresividad en tu búsqueda laboral”. – Jeannie Lee, Gerente de relaciones públicas

No todo pasa por ti

“La entrevista no gira alrededor del candidato, sino de la tarea. No importa lo bueno que seas como persona o como empleado, el entrevistador está tratando de completar una posición. Por lo tanto, habla lo máximo posible del trabajo. Pregunta cómo sería el candidato perfecto. Habla sobre ti ocasionalmente y solo para mostrar que te adaptas a sus necesidades”. – Dave Field

Conoce a la compañía y al entrevistador

“Encuentra información sobre tu entrevistador. Fíjate si tienes algún punto en común con él y comprende que también es una persona, con intereses, antecedentes y pasatiempos. Sin importar que sepas quién te entrevistará, asegúrate saber todo lo posible sobre la compañía y no temas hacerles saber lo que conoces de ellos”. - Josh Bob, Gerente regional

¿Puedes hacerte cargo?

“Me he dado cuenta de que expresarles que soy capaz de asimilar la crítica constructiva tiene un impacto positivo en mis empleadores. Deben saber que no te quebrarás bajo un examen riguroso. Los más jóvenes, especialmente, que han sido un poco mimados con elogios excesivos y exacerbación de su auto estima, deben mostrar que son fuertes”. - Liz Cauley, docente

Haz una lista

Confecciona una lista con cinco tareas que has llevado a cabo en tu trabajo anterior y concéntrate en ellas durante la entrevista. “Cada vez que me preparo para una entrevista, evoco cinco logros obtenidos en mi último empleo. Esto me proporciona una inyección de confianza y me ayuda a decidir cómo encuadrar las respuestas que le doy al entrevistador”. – Sue Chehrenegar

Hazlo personal

“Algo que me ha dado resultado positivo es enviar una nota manuscrita de agradecimiento. He recibido numerosos comentarios y plácemes por hacerlo”. - Danny Kofke, docente

Muestra tu investigación

“Imprime un par de páginas del sitio Web de la compañía y llévalo a la entrevista. Mantenlo al tope de tus papeles. Cuando abras tu agenda o carpeta para tomar notas o retirar tu currículum, el entrevistador verá el material impreso y sabrá que has indagado el tema. Por supuesto, si has averiguado sobre la compañía, solo estás exhibiendo los hechos”.

- Katherine Opie, Ejecutiva de selección de personal senior

Conoce la descripción del trabajo

“Revisar la descripción del trabajo te ayudará a ajustar tus respuestas vinculando las necesidades específicas de la organización y los requerimientos del puesto al conjunto de tus capacidades. Mucha gente desconoce en qué consiste el trabajo propuesto o cómo sus aptitudes lo califican para él”. - Cristina Castro, Directora de comercialización y comunicaciones

Responde concisa y directamente

“No abundes con información adicional. En mi caso, hablé de mis hijos. Comenté que había sido una madre apegada a mi casa. Pese a contar con excelentes credenciales como escritora, el entrevistador me dijo que no era una ‘persona con perfil corporativo’. (Sus exactas palabras.) Por supuesto que nunca supe si esta fue la razón por la que no obtuve ese trabajo, pero estoy 99,9 por ciento segura de que hablé de más”. - Marilyn Pincus, escritora y ghostwriter

Sé gentil

“Sé educado con todos. Si alguien te alcanza una taza de café, agradécele; sostén la puerta a quien te cruces, haz ese tipo de cosas. Saluda a la recepcionista o a la última persona que veas con un afectuoso adiós. Es necesario dejar una buena impresión”. - Phyllis Harber-Murphy,Ejecutivo asistente

Hazte cargo del puesto

“Copia a los candidatos presidenciales y habla como si ya tuvieras el trabajo. Di ‘lo haré’ y no ‘lo haría’. ‘Puedo’ y no ‘podría’. Esto generará certezas en lugar de dudas. Los jefes prefieren gente proactiva y confiada”. - Josh Schwartzberg, director de medio de noticias

Usa las redes sociales

“Obtuve muchas de mis entrevistas de trabajo mediante redes sociales. Fui recomendado por terceros y es mucho mejor que aplicar y asistir a la entrevista. Sienten básicamente como si ya te hubieran entrevistado”. - Albert Ko, empresario