En las tablas que verás a continuación, los datos en gris no son necesarios que los pongas en tú currículo.
1. Datos personales
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2. Experiencias académicas y de formación
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3. Idiomas
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4. Experiencia profesional
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5. Otra información
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En las tablas que verás a continuación, los datos en gris no son necesarios que los pongas en tú currículo.
1. Datos personales
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2. Experiencias académicas y de formación
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3. Idiomas
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4. Experiencia profesional
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5. Otra información
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Las características de un currículo vitae con éxito son:
Fácil de leer
Responde a las necesidades de quien lo lee.
Gráficamente agradable
Su estructura gráfica ayuda también al lector; no existen en absoluto, errores, manchas o imprecisiones.
Equilibrado en su tono
Ha de ser creíble, no se ha de vender uno demasiado, pero tampoco es aconsejable minusvalorarse.
Homogéneo
Trata de forma uniforme todas las informaciones que se dan: las fechas, los lugares y las direcciones son tratas siempre de la misma manera.
Completo
Da impresión de presentar todo aunque hayamos juzgado oportuno evitar algunos datos carentes de importancia o no acordes con el resto.
Original
Ha de distinguirse de los otros currículo por su estilo, experiencias, presentación gráfica o cualquier otra cosa que pueda atraer la atención del seleccionador.
Que de respuesta a las “necesidades” de la empresa
Quien lo lea ha de pensar ” esta es la persona que estamos buscando” o bien, “quisiera conocer a esta persona”, o bien ” este joven posee un potencial que podemos valorar”: en resumen ha de suscitar el deseo del encuentro.
Fuente: http://msn.empleoscb.com/ViewArticle.aspx?articleid=233
La mayoría de las personas, no importa el trabajo que busquen o cuánto tiempo hayan formado parte del mundo laboral, cometen el mismo error cuando se trata del proceso de redacción del currículum. Olvidan, o simplemente no saben, cómo elaborar su currículum desde el punto de vista del empleador.
“Los empleadores desean saber muchas cosas sobre ti en segundos al observar tu currículum. Tu trabajo entonces es entregar información clara acerca de quién eres, el tipo de trabajo buscas y qué tienes para ofrecerles”, indica Louise Kursmark, redactora profesional certificada de currículum y autora de “30-Minute Résumé Makeover”.
Cuando revisan los currículum, la mayoría de los empleadores y responsables de selección de personal saben exactamente lo que buscan. Según Kursmark, los currículum que cumplen con sus expectativas son los que responden a las siguientes nueve preguntas:
Para determinar lo bien que tu currículum aborda esta pregunta, Kursmark recomienda que le pidas a tus amigos y colegas que lo lean. Después de cinco segundos de observar tu currículum, pide que te lo devuelvan y pregúntales lo que saben acerca de ti como persona que busca trabajo según lo que leyeron. Si no pueden darte una respuesta rápida que realmente te describa, debes modificar el resumen de tu currículum.
La forma más eficaz de mostrarle a los empleadores el valor que ofreces es demostrándoles cómo has contribuido al éxito de otros empleadores. Kursmark recuerda que para ser realmente convincente, estos ejemplos deben ser logros específicos y tangibles que incluyan cifras y otros detalles.
Revisa avisos de empleo y descripciones de trabajo para descubrir cuáles son las habilidades más importantes para los empleadores y los responsables de selección de personal que recibirán tu currículum. A continuación, incluye estratégicamente esta información en tu currículum para asegurarte de que pase las evaluaciones por computadora y llegue a las manos de los empleadores y responsables de selección de personal.
Esta pregunta debería ser simple. Los empleadores desean saber dónde trabajaste, por cuánto tiempo y los cargos que desempeñaste que puedan indicar la preparación con la que cuentas para ocupar un cargo en su organización.
Algunas veces es necesario ampliar la descripción de un cargo o trabajo para demostrar verdaderamente que tienes experiencia que se aplica al trabajo que buscas. Considera usar viñetas para presentar información breve e interesante que sea importante para el empleador.
Si tienes la educación, las credenciales y la capacitación necesaria para calificar para el trabajo, asegúrate de indicarlo. En esta sección, utiliza terminología y palabras clave comúnmente aceptadas para asegurarte de que tu información no se malinterprete ni sea pasada por alto por los empleadores o los evaluadores de currículum, recuerda Kursmark.
“Incluir información reveladora acerca de lo que te hace especial puede ser una ventaja concreta para tu currículum y ayudará a que las personas que toman decisiones elijan entre tú y otro postulante, incluso antes de que te conozcan en persona”, indica Kursmark. Ella sugiere incluir “datos adicionales”, como una afirmación que te identifique e incluir información importante acerca de los idiomas extranjeros que hablas, tu dominio computacional o las actividades que te agradan.
Vacíos de empleo (un indicio de cambios de empleo), pasar mucho tiempo en el mismo trabajo o errores en el currículum son hechos que pueden indicar a los empleadores y a los responsables de selección de personal que no eres el tipo de postulante que buscan para su organización. Para evitar atraer la atención hacia las “señales de alerta” de tu currículum, asegúrate de destacar lo más posible tus logros y habilidades.
Después de tu arduo trabajo para elaborar un currículum potente, no te olvides de lo más importante. No importa lo bueno que sea tu currículum, si no incluyes un número de teléfono, dirección y correo electrónico en algún lugar de éste, nunca mas tendrás noticias del empleador o responsable de selección de personal. Sólo ten cuidado de no incluir demasiada información de contacto. Esto puede ser abrumador para las personas que desean saber que el número al que llamarán primero los pondrá directamente en contacto contigo.
CareerBuilder.com
Fuente: http://msn.empleoscb.com/ViewArticle.aspx?articleid=265
Incluir una carta de presentación a cualquier formulario de postulación o currículum parece no requerir mucho esfuerzo. Sin embargo, ¿las empresas y los directores de recursos humanos aún esperan cartas de presentación?
Golpear puertas
Para muchos profesionales de recursos humanos, las cartas de presentación aún proporcionan un marco valioso que afecta la forma en que las empresas ven tu currículum. Según una reciente encuesta de OfficeTeam, un 86% de los ejecutivos considera que las cartas de presentación son un recurso valioso en el proceso de contratación.
“La carta de presentación le dará mayor valor a tu currículum”, indica Jodi R.R. Smith,presidente de Mannersmith, una empresa de asesoría de protocolos ubicada en Massachusetts. “Es lo mejor que puedes hacer para atraer la atención del responsable de selección de personal y desee revisar tu currículum”.
Smith señala que incluso con los cambios en la tecnología, una introducción escrita siempre es provechosa. “Las personas audaces que buscan trabajo pueden usar el cuerpo de su correo electrónico como carta de presentación y su currículum como correo adjunto”.
Demostrar tus habilidades
Karen Renzi es una de las propietarias de la empresa de marketing y diseño Beyondus, ubicada en Nueva York. Aunque en general a los postulantes de diseño se les pide que envíen una carpeta de trabajos de varias páginas junto con el currículum, Renzi indica que aún prefiere ver una carta de presentación.
Renzi señaló varios motivos por los cuales ella y su esposo, Alessandro, también propietario de Beyondus, consideran las cartas de presentación en el proceso de postulación:
Para demostrar atención en los detalles y la capacidad de seguir instrucciones. “Indicamos expresamente que una carta de presentación es requisito para todas las ofertas de trabajo”, señala Renzi. “En general, los currículum sin cartas de presentación se desechan incluso sin revisarlos”.
Para medir el interés en la oportunidad, en comparación con la desesperación por conseguir CUALQUIER trabajo. “Mientras más personal sea la carta para el negocio, mejor. No creerás las veces que hemos visto cartas que son mensajes envasados absolutamente obvios”, expresa Renzi. “Algunas veces los postulantes incluso dejan el nombre o el cargo de otras empresas”.
Para medir las habilidades comunicacionales, de redacción y el profesionalismo. Renzi cree que ésta es una prueba especialmente importante para cualquier postulante y la revisa cuidadosamente para detectar las fortalezas y debilidades que pueda revelar la carta. “¿No eres capaz de hilar una frase? ¿Aún no sabes cómo usar la revisión ortográfica? Esperamos que nuestro equipo conozca esas habilidades básicas; no queremos ser maestros de gramática”.
¿Cuándo no necesitas una carta de presentación?
Aunque la mayoría de las industrias y las empresas prefieren una carta de presentación, existen algunas situaciones en las que, en general, no son un requisito.
“Generalmente, los clientes de tecnología de la información con los que he trabajado no se interesan por las cartas de presentación”, señala Alan Guinn, gerente general de Guinn Consultancy en Bristol, Tennessee. Indica que el comercio minorista tiene requisitos mezclados. La mayoría de los cargos de medio tiempo, incluidos los trabajos de medio tiempo del comercio minorista, no piden una carta de presentación ni un currículum.
Muchos directores de recursos humanos en las industrias artísticas, incluidas las películas y eldiseño gráfico, también tienen requisitos variados. En general, prefieren ver muestras de la carpeta de trabajos del postulante cuando dan el primer vistazo al candidato. Con frecuencia buscan un despliegue de conocimientos prácticos.
Guinn recuerda un caso donde evaluó a postulantes para un grupo de marketing farmacéutico. “Estábamos más interesados en su capacidad para generar ideas de marketing que en una carta de presentación. Un postulante envió una presentación en PowerPoint, otro envió un plan de marketing y un tercero el modelo de un tríptico”. Tanto el cliente como Guinn encontraron que esto era mucho más eficaz que una carta de presentación.
¿Cuál es tu próximo paso?
Si no estás seguro de si necesitas o no enviar una carta de presentación, consulta las especificaciones del trabajo al que postulas.
“No deberías enviar una carta de presentación si el empleador o responsable de selección de personal te informó específicamente que no es necesario hacerlo”, recomienda Lauren Milligan, fundadora de la empresa de consultoría ResuMAYDAY.com ubicada en Illinois.
De lo contrario, deberás irte a la segura e incluir una carta de presentación. Como mínimo, tu currículum debería estar acompañado por alguna forma de comunicación, aunque sólo sea una carta básica para saludar al destinatario y agradecerle por revisar tu postulación.
Rachel Zupek, CareerBuilder.com
Fuente: http://msn.empleoscb.com/ViewArticle.aspx?articleid=288
Se ha dicho innumerables veces que el currículum no debe tener ningún error tipográfico o gramatical y ésta es un área en la que te sientes realmente seguro en tu búsqueda de trabajo. Entonces, ¿por qué no obtienes respuesta por los cientos de currículum que has enviado a los empleadores?
Sorprendentemente, hay muchos otros errores que se cometen en los currículum que podrían estar presentes en el tuyo y de los cuales no estás consciente. Por ejemplo, tu dirección de correo electrónico podría ser un motivo por el que no recibes solicitudes en tu bandeja de entrada. Es menos probable que los empleadores respondan a fiestero@correo.com que solo a DMiller@correo.com.
A continuación, te presentamos 10 correcciones rápidas que puedes hacer en tu currículum para obtener una mejor respuesta en tu búsqueda de trabajo.
Corrección número 1: edita tu información personal.
Cada vez que incluyas información personal como tus pasatiempos, raza, edad o religión, estás dando pie a un trato parcial. Aunque es ilegal que los empleadores discriminen por cualquiera de estos motivos, la realidad es que algunos lo harán de todos modos. Además, aunque algunas personas piensen que es impresionante que tu pasatiempo favorito sea el paracaidismo, otras no te llamarán para una entrevista por temor a que tu pasatiempo interfiera en tu trabajo.
Corrección número 2: no calcules aproximadamente las fechas y los cargos ocupados.
Existe una gran diferencia entre trabajar como asistente ejecutivo o como ejecutivo asistente. Si no estás seguro del tiempo exacto que trabajaste en un lugar o cuál era tu cargo cuando trabajabas ahí, llama a tu ex empleador para preguntar. De lo contrario, cuando tu futuro empleado compruebe tus antecedentes, parecerá que mentiste en tu currículum y no serás considerado.
Corrección número 3: ten objetivos menos egoístas.
Los empleadores intentan determinar si calzas en sus organizaciones, por lo que todos los componentes de tu currículum deben destacar tu experiencia. Los empleadores prefieren ver un resumen de calificaciones que muestre tus logros y antecedentes en lugar de una declaración general de objetivos (“Adquirir experiencia en…”).
Corrección número 4: concéntrate en los logros, no en los deberes.
A los empleadores no les interesa mucho lo que hacías en tu trabajo anterior, sino lo que hiciste. En lugar de escribir una lista de deberes laborales, demuestra cómo cada uno de los deberes contribuyó para lograr los objetivos de la empresa. Por ejemplo, cualquier persona puede rediseñar el sitio Web de una empresa, pero si demuestras que tu nuevo diseño aumentó el tráfico de Internet en 150%, el director de recursos humanos estará más impresionado.
Corrección número 5: asegúrate de incluir la información básica.
Aunque suene ridículo, muchas personas se preocupan tanto del formato del currículum o de editarlo que no comprueban la información más básica, como la dirección de correo electrónico, el número de teléfono y la dirección. Revisa nuevamente que tu currículum tenga esta información; tu esfuerzo no servirá de nada si no se pueden poner en contacto contigo.
Corrección número 6: no minimices tus logros.
Puede que te parezca que no tienes mucha experiencia en el área a la que postulas, pero probablemente tienes más de la que piensas. Trabajo es trabajo, ya sea te que hayan pagado o no, por lo tanto incluye cualquier trabajo voluntario que hayas realizado. También debes indicar los premios que recibiste y tus antecedentes académicos. Tampoco olvides ninguna habilidad transferible que hayas aprendido en tus cargos anteriores.
Corrección número 7: busca imperfecciones.
Una vez que hayas elegido el formato de tu currículum, respétalo. Si decides poner un punto al término de las oraciones, asegúrate de que todas las oraciones lo tengan. Usa las mismas fuentes, tamaños y viñetas, así como otras opciones de formato. Los empleadores notarán tu atención a los detalles y supondrán que tu calidad de trabajo tiene el mismo nivel.
Corrección número 8: no dejes información incompleta.
Muchas personas te dirán que esperes hasta la entrevista para explicar cualquier información que falte en tus antecedentes laborales. Sin embargo, existe una buena posibilidad de que dicha oportunidad no se presente para explicar la información que falta. Explica lo que hiciste entre tus trabajos, aunque hayas pasado el tiempo con tu familia, hayas sufrido una enfermedad de largo plazo o hayas viajado. El empleador sabrá que no intentas ocultar un pasado “inadecuado”.
Corrección número 9: incluye sólo la información relevante.
Si trabajaste en un restaurante de comida rápida en la secundaria, pero no estás postulando a un trabajo de la industria alimentaria, no lo incluyas en el currículum. Muchas personas que buscan empleo intentan aumentar su currículum con información laboral irrelevante cuando piensan que no tienen suficiente conocimiento del cargo al que postulan. Procura que tu currículum sea de una a dos páginas e incluye tus antecedentes laborales más recientes y relevantes.
Corrección número 10: redacta un currículum sencillo.
Nadie desea leer un currículum en papel fluorescente, lleno de fuentes y símbolos extraños. No trates de impresionar a un empleador con tus habilidades de diseño gráfico. Encuentra un diseño inusual, pero atractivo para llamar la atención.
Anthony Balderrama, redactor de CareerBuilder.com
Fuente: http://msn.empleoscb.com/ViewArticle.aspx?articleid=299
Para la mayoría de los estadounidenses, la etapa escolar abarca una gran parte de su vida. Desde el momento en que uno cumple cinco años hasta que llega a los dieciocho, pasa cientos de horas en un aula. Si bien lo más habitual es terminar la escuela primaria, ingresar en la secundaria y, luego, decidir cuál será el siguiente paso, muchos estudiantes eligen un camino diferente.
Como todo el mundo sabe, la vida a menudo se encarga de modificar los planes de cada individuo. Algunos jóvenes dejan la escuela porque necesitan ayudar a pagar las cuentas, o debido a que forman una familia, o porque la escuela no parece ser la mejor opción para ellos en ese momento. Cualquiera sea la situación, siempre pueden volver a la secundaria o pueden obtener el GED® (siglas en inglés de General Educational Development, título equivalente al que otorga la escuela secundaria y que se logra luego de rendir varios exámenes).
Según el Departamento de Censos (Census Bureau) de los Estados Unidos, 12,8 millones de personas mayores de 15 años han obtenido el GED, lo cual indica que una importante cantidad de individuos se está inclinando por otras opciones. El hecho de que tantas personas cuenten con el GED también implica que más empleadores se vean en la situación de seleccionar trabajadores que no encajan en el modelo tradicional. Con todo, muchas personas se preguntan si más tarde no tendrán que pagar caro la elección del GED.
¿Cómo puede influir el GED en la carrera?
Brett Yardley, un especialista en marketing y comunicaciones que trabaja para MAU Workforce Solutions, ha participado en la selección de numerosos candidatos, muchos de los cuales poseen el GED. De acuerdo con su experiencia, a muchos empleadores les importa, en primer lugar, si el postulante se ha esforzado o no por completar sus estudios.
“La principal diferencia reside en tener un título — el GED o el diploma de escuela secundaria — o no tener ninguno”, explica Yardley. Los empleadores quieren saber si están contratando a alguien que sea capaz de alcanzar un objetivo que se han fijado para sí mismos. “Por nuestra experiencia en el terreno de las habilidades comerciales y los puestos de trabajo, sabemos que el GED suele considerarse un equivalente del título de escuela secundaria y casi nunca influye en la situación de los postulantes. En general, los años de experiencia en el puesto o las aptitudes técnicas se convierten en el factor decisivo. Todo lo que se requiere es una prueba del título. Si un postulante no cuenta ni con el GED ni con el título del secundario, entonces sí el empleador pasará al siguiente candidato”.
No ocurre lo mismo cuando se trata de búsquedas para puestos en áreas especializadas.
“Los candidatos a puestos profesionales [o] especializados casi nunca, o nunca, presentan el GED”, afirma Yardley. “Es un diploma que podría despertar dudas en los gerentes a cargo de la selección para esos puestos debido a que existe el preconcepto de que el GED, en algún sentido, vale menos que el título de la secundaria”, aclara Yardley. “Según lo que hemos observado, si una persona que obtuvo el GED se está postulando para un puesto de índole profesional, no hará ninguna referencia a su diploma en el currículum vitae. A este nivel, el elemento decisivo es, generalmente, el título de licenciado o superiores, y el diploma del secundario y el GED quedan más bien en segundo plano”.
Lo bueno y lo malo del GED
El GED puede significar dos cosas diferentes para los empleadores, según las circunstancias, sostiene Maya Frost, autora de The New Global Student: Skip the SAT, Save Thousands on Tuition, and Get a Truly International Education (El nuevo estudiante global: saltéese el SAT, ahorre miles de dólares en matrícula y adquiera una educación de nivel internacional).
“Lo más importante no es si uno obtuvo un GED o un título de la secundaria, sino si uno utiliza el GED como un medio para seguir avanzando o para ponerse a la par”, opina Frost. “El GED puede resultar una herramienta muy poderosa como parte de una estrategia para ingresar antes en la universidad. Para los que quieren adelantar rápido, eludir el circuito del SAT, AP, GPA* y rendir el GED a los dieciséis años puede ser la decisión más acertada que tomen”.
Esto no es necesariamente un mal augurio para aquel que obtenga un GED por motivos que no sean pegar el salto a la universidad. No obstante, hay que tener en cuenta que los empleadores siempre están buscando candidatos con aspiraciones y compromiso hacia el trabajo.
“[Los trabajadores] que obtienen el GED después de cumplir 18 reciben una opinión mucho menos favorable de parte de los empleadores. Salvo que uno tenga en su haber algunos cursos universitarios o una valiosa experiencia en el sector, el GED puede interpretarse como una señal de falta de aptitud o de perseverancia”, advierte Frost.
Y allí reside el truco para aquel que posea el GED. Si uno puede proseguir los estudios del modo que sea, tendrá la capacidad de elaborar su historial educativo y así impedir que el empleador saque sus propias conclusiones.
La asesora en carreras Megan Pittsley decidió renunciar a los habituales cuatro años de escuela secundaria a fin de comenzar más temprano su carrera universitaria. Hoy en día, no solo posee el título de “asociada” (associate), sino que también tiene una carrera exitosa y prácticamente ha alcanzado el título de licenciada.
“Por mi experiencia como postulante a un empleo, selectora de personal y asesora en carreras, yo diría que en tanto uno continúe perfeccionando su educación más allá de la escuela secundaria, no importa si se graduó de la manera formal o si recibió el GED”, opina Pittsley.
No es preciso que uno obtenga el título de licenciado o siquiera de asociado para demostrar que está interesado en mejorar su educación. Se pueden tomar cursos sobre el tema de interés que contribuyan a mejorar el desempeño laboral u obtener los certificados adecuados. Ya se trate de un curso de idioma o de un seminario sobre oratoria, uno puede demostrar que ha asumido el firme compromiso de instruirse y que tiene, por lo tanto, un futuro empleador.
* Siglas correspondientes a exámenes y puntaje preuniversitarios.
Anthony Balderrama, redactor de CareerBuilder.com
Fuente: http://msn.empleoscb.com/ViewArticle.aspx?articleid=310
Si en los últimos tiempos estuviste atento a las noticias, ya habrás visto a un reportero posando delante de una larga fila de personas que buscan trabajo. Inevitablemente, el reportero entrevistará a un empleador quien le asegurará haber recibido centenares de currículums para apenas un puñado de búsquedas.
Enseguida te preguntarás: De todas esas postulaciones, ¿cuántas serán leídas realmente?
En un mundo perfecto, los gerentes de contrataciones tendrían todo el tiempo necesario para leer concienzudamente cada uno de los currículums que reciben y luego contactar a cada postulante para explicarle por qué la compañía ha elegido a otro. En la realidad, quienes buscan trabajo superan por mucho las posiciones disponibles en el mercado laboral y los gerentes de contrataciones están demasiado ocupados como para llevarte de la mano en cada uno de los pasos del proceso.
De hecho, serías afortunado si recibieras algún tipo de respuesta. Muchas empresas sólo te contactarán si quieren más información o para agendar una entrevista. Nunca sabrás si en realidad no calificabas para el trabajo o si al menos alguien vio tu currículum.
El País de Nunca Jamás de los currículums
“Estoy bastante seguro de que el País de Nunca Jamás de los currículums existe, especialmente en un clima inundado de cazadores de trabajo debido a la crisis económica”, bromea Kristen Fischer, autor de “Ramen Noodles, Rent and Resumes: An After-College Guide to Life”. “Con tanta gente postulándose, es fácil descartar un currículum basado en nimiedades como un error de tipeo o un formato desagradable”.
Por supuesto, los buscadores de trabajo pueden (y deben) evitar errores de tipeo revisando lo que escriben. Pero el máximo temor es que, a veces, el auto sabotaje se escapa de sus manos.
“Los currículums enviados vía internet pueden también desaparecer en algún agujero negro cibernético”, explica Fischer. La experta advierte que estos abismos en línea son, por lo general, el resultado de direcciones de e-mail genéricas donde caen como por un embudo todas las aplicaciones, inclusive para distintos puestos. O peor aún, las postulaciones y el resto de los mensajes de trabajo llegan a la misma dirección. Aunque no puedas evitar que el agujero negro exista, puedes intentar lo mejor para que tu solicitud escape de allí.
Sé proactivo
“Mejor que arriesgarte a que tu currículum caiga en el mítico aguero negro, deberías ser proactivo cuando aplicas para un trabajo”, explica Justin Honaman, autor de “Make It Happen! Live Out Your Personal Brand”.
“No cabe duda de que hacer click en el botón de ‘aplicar’ y esperar (o rezar) no es probablemente la única manera de acercarte a la oportunidad”, asegura. “Cuando los nuevos puestos se publican en el sitio web de la compañía, mi experiencia ha sido recibir una inmensa cantidad de aplicaciones y, a veces, más del 80 por ciento de los postulantes no están siquiera calificados para el trabajo. La mayoría de los reclutadores siguen una evaluación de acercamiento en varios pasos”.
Según Honaman, los reclutadores y los gerentes de contratación siguen tres preguntas cuando reciben postulaciones:
¿Por qué habría de interesarte todo esto? Porque una vez que enviaste tu aplicación y superó estas vallas, no quiere decir que ya estés salvado del País de Nunca Jamás de los currículums. Todavía eres apenas uno de los múltiples postulantes que pueden perderse en el espacio, aún en los departamentos de contrataciones más eficientes.
De acuerdo con Honaman, el mejor camino para no quedarte trabado es atacar por múltiples vías:
Muéstrate con claridad frente a tu futuro empleador
Rachel Zupek, redactora de CareerBuilder.com
Que el mercado laboral está muy competitivo y que es más importante que nunca destacarse mediante la carta de presentación y el currículum lo has escuchado ya cientos de veces.
Estás por escucharlo nuevamente.
“Aunque siempre fue necesario contar con un currículum destacable, la crisis económica lo ha hecho aún más importante”, dice Kathy Sweeney, redactora certificada de currículos que trabaja para The Write Résumé. “Teniendo presente la situación actual, es más importante que nunca poder comunicar a un potencial empleador el valor que puedes agregarle”.
He aquí unas sabias palabras: no se logra transmitir los valores buscados cargando nuestro currículum con expresiones tales como “orientado a resultados” o “motivado”. No se lo logra tampoco enumerando las que tú piensas son impresionantes responsabilidades cumplidas y ni hablar de aplicar enviando el mismo currículum estándar a todos los anuncios. No, de hecho, ninguno de estos errores te ayudará a lograr una entrevista, pero puedes apostar que te ayudarán a cavar la sepultura de tu propia carrera.
Entonces, ¿cuál es la forma más sencilla de llamar la atención de un empleador? Simple: explica las cosas con precisión.
“El primer objetivo de un currículum debe ser mostrar al candidato de forma tal que logre obtener una entrevista”, dice Sweeney. “El currículum debe ser un documento de márketing por el cual el candidato ‘vende’ sus cualidades al empleador. Si el núcleo de un currículum se circunscribe a las responsabilidades desempeñadas, no cumplirá su cometido”.
Si estás buscando ayuda para crear un currículum de alta definición, te mostramos cinco errores comunes y cómo mostrarse con transparencia.
1. No cuantificas resultados
Los aspirantes suelen desconocer la diferencia entre cuantificar resultados y enunciar simplemente responsabilidades. Sweeney remarca que una responsabilidad laboral es algo que se realiza a diario y un logro cuantificado es el resultado de esa responsabilidad.
“En una economía tan dura, un empleador quiere saber si le harás ganar dinero o ahorrarlo”, agrega Sweeney. “Al presentar tus resultados con cantidades concretas, le darás dimensión real a los resultados que supiste obtener, sea en dólares o en porcentajes”.
Elige alguna función desempeñada y asóciala con una cantidad concreta, si fuera posible. Di que desarrollaste un procedimiento para ahorrar tiempos, que completaste un proyecto diez días antes de lo previsto o que sugeriste una forma de ahorrar costos, dice Sweeney. Y que gracias a ellos, algún empleador ahorró tiempo y dinero.
2. No incorporas palabras clave
Hemos oído bastante sobre la necesidad de utilizar palabras clave en currículos y cartas, pero son muchos los que aún no las utilizan. No se sabe qué son, dónde encontrarlas, o cómo incluirlas en el material con el que te presentas.
Las palabras clave suelen hallarse en la descripción del trabajo ofrecido. No consideres “trabajo en equipo” o “buena aptitud para la comunicación” como palabras clave, dice Sweeney. Las palabras clave deben ser específicas del puesto. Para un contador, por ejemplo, palabra clave puede ser “cuentas a pagar“, “cuentas a cobrar” o “informe mensual”.
“El objetivo que busca el empleador es reducir al mínimo la cantidad de candidatos a entrevistar”, dice Sweeney. “Las palabras clave son utilizadas para acotar el espectro de candidatos en base a su calificación”.
3. Escondes tus logros
En tu currículum, tus logros están entremezclados con tus obligaciones. ¿En qué te va a beneficiar eso?
“Si un candidato sepulta sus logros en una descripción de tareas, no habrá nada para destacar. Quien busca trabajo debe visibilizar aquellas funciones que más se vinculan con el trabajo ofrecido”, agrega Sweeney. “En un anuncio podrás ver responsabilidades del tipo: ‘El candidato tendrá a su cargo la creación de vínculos con la clientela y vender la línea de productos XYZ’. Ningún anuncio diría: ‘Debe producir ingresos por, al menos, $ 5 millones al año’. Está implícito que si sabes como desarrollar apropiadamente los vínculos, el resultado se traducirá en ventas“.
Para que tus éxitos se destaquen, Sweeney sugiere presentar primero una lista de las funciones desempeñadas y luego tus “logros principales”.
4. No incluyes un resumen
Uno de los pasos que olvidan muchos de quienes buscan trabajo es incluir un resumen en el currículum y, si lo hacen, suelen tener información equívoca. Un resumen de tu carrera debería describir tu experiencia y enfatizar cómo ésta podrá ayudar a quien te contrate, sugiere Sweeney. Debería ser bien específica e incluir desempeños relacionados con la actividad, logros cuantificables o las áreas que dominas.
“Si te extendieras en esta sección perderías la atención del empleador”, razona Sweeney. “Conoce el tipo de empleo al que estás aspirando y utiliza las palabras clave relacionadas con aquel en base a tu propia formación”.
5. No diriges bien tu currículum
¿Qué mejor para ser preciso, y que el empleador te entienda, que dirigir tu presentación a su empresa y a las posiciones abiertas? Si tu currículum es genérico, quién lo lea deberá inferir la posición a la que aspiras.
“Los departamentos de Recursos humanos no tienen tiempo para entender que querrá ser el candidato cuando sea grande”, ironiza Sweeney. “Infórmale al empleador a qué sector de laempresa quieres sumarte”.
Todas las áreas de tu currículum deberían orientarse a responder a la búsqueda concreta del empleador. Cambia al menos el resumen, pues será lo primero que lean los gerentes de contratación, dice Sweeney. “Fíjate qué es lo importante en el empleo publicado. Luego, reforma tu perfil y algunas de tus actuaciones anteriores mostrándolas en correspondencia con la posición a la que aspiras” agrega.
¿Y ahora qué?
Ahora que ya tienes un currículum de alta definición debes ponerlo frente al par de ojos indicado. No lo publiques solo en una bolsa de trabajo a ver qué pasa. Utiliza tus contactos, publícalo en redes sociales y profesionales. Para darte a conocer, puedes participar en foros o blogs de tu actividad, respondiendo de manera bien elaborada las preguntas que surgen, sugiere Sweeney.
“Puede que cuentes con un gran currículum, pero si nadie lo encuentra, tu propósito no se cumplirá”, finaliza Sweeney.
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