Veamos dos ejemplos de cartas de autocandidatura:
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Veamos dos ejemplos de cartas de autocandidatura:
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Definir el tipo de empresa que nos interesa:
Según nuestra competencia y preparación.
Según las dimensiones, sector y tipo de la empresa que pueda interesarnos.
Según lógicamente su localización geográfica, su política de remuneración salarial…
Así podremos escribir nuestro currículo para conseguir los puestos que realmente nos interesan.
Identificación de las empresas
Para ello, se aconseja acudir a las Cámaras de Comercio, Asociaciones industriales, Revistas Especializadas, Departamentos de Industria… En algunos lugares puede conseguirse más información como el número de trabajadores, la facturación y el nombre de los responsables y directivos.
Elegir la persona a la que se dirige la carta
Si nuestro primer objetivo es conseguir una entrevista, esta no ha de ser necesariamente con el director de personal, pero no tienes que olvidar que nuestro currículo sí debemos de dirigírselo a él.
Una estrategia que puede dar buenos resultados es la de “apuntar alto”, escribiendo al presidente o al propietario de la empresa: éstos generalmente no tiran los papeles a la papelera, sino las pasan a sus colaboradores con las instrucciones oportunas sobre lo que se ha de hacer.
Otro posible interlocutor podría ser el responsable de la sección o departamento en el que nos gustaría trabajar. Si presentamos nuestro currículo para trabajar como asesor de exportación de productos, te puedes dirigir al director Comercial, quien puede valorar si necesita o no una nueva persona.
Encontrar el nombre
Por regla general, es importante que las cartas sean dirigidas a una persona concreta y de forma genérica a una nombre de la empresa.
Formulación de nuestra oferta
Una vez recogida la información sobre la empresa a la que queremos dirigir nuestro currículo hay que preguntarse sobre lo que puedes ofrecerle y una vez tengas claros los puntos que aportarás, formular tu propuesta. Cuanto más preciso sea el perfil profesional que escribamos, mayores garantías de éxito habrá.
Propuesta
Tu oferta puntual y muy cuidada, ha de reflejar sin lugar a ninguna duda que está interesado en formar parte de la empresa a la que te diriges y consecuentemente, que estás informado sobre ella, sus actividades sus objetivos básicos y su talante profesional. Ha de constar solamente de una página en la que explicas porqué crees oportuno mantener una entrevista con la empresa y tu carta será más o menos detallada, dependiendo si añades o no un ejemplo de tu currículo.
Los factores de éxito de una carta de autopresentación
La carta ideal ha de estar compuesta por cuatro parráfos:
- Apertura
- Cuerpo
- Petición de entrevista
- Saludo final y despedida
Apertura
Se debe capatar inmediatamente la atención del lector, este es, el que ha de despertar la curiosidad. Sin embargo no debes de cometer el error de habar de ti mismo. Habla de la empresa, que es el argumento más interesante para el lector, explicando los motivos que te han llevado a fijarte en ella.
Cuerpo
En esta segunda parte se explica por qué tu colaboración puede ser ventajosa: tu disponibilidad, el conocimiento de idiomas, resultados…
Petición de una entrevista
No olvides que el objetivo que se pretende es, precisamente conseguir una entrevista. Por ello, hay que manifestar que estás disponible e interesado en ella, incluso anunciando que en un plazo breve harás una llamada telefónica. A la hora de pedir una entrevista deja ver el aprecio y consideración que nos merece el tiempo que nos dedicará.
Saludo de despedida
La carta de presentación o de autocandidatura es una carta en la que nos presentamos directamente a una empresa, que por el motivo que fuere, juzgamos interesante. No se trata, pues de una respuesta a una búsqueda de personal promovida por la empresa, sino de un movimiento espontáneo por parte nuestra.
Si lo realizamos correctamente, evitando dar la impresión de que se envía el mismo currículo a todas las empresas que pueden localizarse en el listín de teléfonos, puede considerarse como un signo positivo de iniciativa personal y motivación para el trabajo.
Las ventajas de esta autocandidatura son:
- No se entra, casi nunca, en competición directa con otros candidatos.
- Podemos adelantarnos, de una forma evidente, a alguna de las necesidades de la empresa.
- Evitaremos estar sometidos a largas colas de espera.
- Este tipo de acciones se adapta muy bien a las necesidades de pequeñas empresas y estudios o bufetes profesionales.
- Quizás nuestro currículo quede archivado y sea utilizado en futuros contactos.
1. La carta de cortesía
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2. La carta que aporta aclaraciones
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La carta es el primer folio que el seleccionador lee, por tanto, su objetivo principal consiste, precisamente, en captar su atención. La impresión que se ha de transmitir es la de haber dedicado tiempo y atención antes de ponernos en contacto con el anunciante, intentando responder a sus exigencias.
Evita absolutamente las respuestas apresuradas, los currículos a los que se les cose una tarjeta de visita con las palabras “estoy dispuesto para una entrevista!”. Tampoco se aconsejan cartas estándar fotocopiadas y sin indicación del destinatario y que dejan ver, que son utilizadas para cualquier destino. La carta, breve y sintética, debe contener un mensaje lo más personalizado posible y que exprese nuestro interés por la oportunidad que se nos ofrece.
El contenido de la carta
Esta elección es personal, a menos que el anuncio de instrucciones precisas al respecto. En los últimos años, algunas empresas prestan atención a los rasgos grafológicos, al estudio de la expresión de rasgos de la propia personalidad en la caligrafía.
Si tenemos una escritura agradable, y sobretodo, muy clara, podemos escribir a mano la carta, en todo caso no olvidar firmarla de puño y letra.
Incluso en el caso en que se pida el curriculo sea manuscrito y temamos que nuestra caligrafía no sea lo suficientemente clara, se puede escribir la carta a mano, acompañándola de un folio con el texto.
Objetivos de la carta:
- Presentar brevemente el resto de los folios y sencillamente escribir las fórmulas de saludo, sin añadir nada a lo ya escrito en el currículo.
- Precisar o subrayar algunos detalles.
- Indicar algunos motivos de particular interés por un determinado puesto.
Veamos uno a uno los puntos que más dudas puedan surgir.
Profesión de los padres y hermanos
Es una información que generalmente se pide en la fase de selección pero no es habitual indicarla en el currículo.
Nacionalidad
Es oportuno indicarla únicamente en caso de ser distinta de la del país en el que se habita o bien, si la nacionalidad es doble.
Pertenencia a categorías personales
Puede ser útil indicar posible invalidez. No es raro, que en determinados casos, se prefiera contratar una persona con determinadas características, a fin de cumplir con ciertos requisitos legales. Las empresas consiguen subvenciones cuando contratan a personas con minusvalías.
Fotografías
No hay que enviar fotografías, a no ser que se pidan expresamente; en este caso, debes enviar una foto reciente de tamaño carnet.
Para algunos puestos, frecuentemente para aquellos que exigen un contacto con el público, se pide, de hecho, una buena presencia: la fotografía deberá ser de una calidad óptima.
Experiencia académica y de formación
Es importante subrayar que esta sección es fundamental sobre todo para los jóvenes, cuya experiencia de trabajo es limitada. Según vaya incrementándose el peso de las experiencias profesionales, los cursos de formación tendrán menos peso.
Un buen currículo ha de ser homogéneo, es decir debes tratar los datos uniformemente, y por tanto en el mismo orden.
Idiomas
El conocimiento de idiomas se ha de indicar con precisión y no se han de explicar detalles no pedidos ni necesarios.
En este tema es absolutamente negativo e improcedente presumir imprudentemente de conocimientos que no poseen: si para determinado puesto es indispensable un buen nivel de francés, deberás dominar tal lengua de forma que se hable y entienda a perfección.
Podemos intentar construir una escala de valoración para el conocimiento de idiomas, en la que no haremos distinción entre hablado y escrito, salvo casos excepcionales.
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Experiencia profesional
En esta sección se ha de escribir:
- La fecha de comienzo y de fin de la relación.
- La razón social exacta de la empresa.
- La sede de trabajo.
- El sector de actividad y el tipo de actividad de la empresa.
- La posición actual.
- Las tareas.
- Las responsabilidades
LO QUE NO debe de ponerse:
- Los fracasos.
- Los organigramas de la empresa.
- Los motivos de despido o dimisión.
- Noticias reservadas relativas a la empresa o sociedad actual.
La falta de experiencia profesional
Los jóvenes que habéis terminado recientemente los estudios, podéis tener dificultad a la hora de pensar qué es lo que podéis incluir en esta sección; de todas formas en caso de que no se haya desempeñado ninguna actividad laboral o no se haya realizado ninguna experiencia que pueda ser citada en el currículo, se ha de EVITAR citar estas carencias.
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Hoy por hoy es fundamental que también conozcas e introduzcas tu currículo on-line.
Para ello hay algunos aspectos que debes de tener en cuenta.
Ya no basta escribir tu currículo a máquina o la buena calidad del papel, porque muchas veces ni se verá impreso.
Tu Currículo deberá ahora ser completamente dinámico, ya que no estás enviando un papel en un sobre cerrado. Te damos algunas claves para mejorar tu currículo frente a la nueva era digital.
- Crea tu currículo en trabajos.com para que las empresas puedan encontrarte.
- Imprescindible tu correo electrónico o e-mail. Será tu forma de contacto con las empresas.
- ¿ Por qué no haces tu propia página web para darte a conocer mejor?. Galeon.com te ofrece todas las herramientas necesarias para crear tu página web.
- No incluyas datos equívocos o erróneos en tu suscripción; las empresas no te tomarán en serio.
- Facilita todos los datos posibles.
- Firma tu currículo con tu dirección de correo electrónico.
- Mantén actualizado tu currículo.
Orden cronológico, no cronológico y funcional
La estructura cronológica consiste en listar nuestras diversas actividades ordenadas desde la más antigua hasta las más recientes.
Esta opción es aconsejable en caso de que el currículo manifieste de forma clara que a lo largo de los años se ha dado un progreso evidente de la propia carrera profesional en la misma o en distintas empresas.
La estructura no cronológica permite poner de relieve de forma especial nuestra situación actual y las competencias y responsabilidades que hemos desempeñado últimamente, ya que pone en primer plano nuestras últimas experiencias de trabajo.
La estructura funcional permite evidencia y agrupar algunas de las responsabilidades que hayas desempeñado y adquirido en los diversos campos de actividad. De este modo, puedes hacer más claro y explícito de forma inmediata lo que ofreces a la empresa a la que envías tu currículo.
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El currículo de quien ya tiene experiencia laboral
De tu currículo se ha de deducir un claro progreso en la carrera profesional y, en la medida de lo posible, ha de traslucir una coherencia lógica en las responsabilidades que has desempeñado. Después, como siempre, debes de adaptar al tipo de empleo al que aspiras.
Como regla general, es procedente recordar los proyectos en lo que se ha trabajado, citar las cifras de los recursos gestionados, y los resultados obtenidos y finalmente hacer referencia el propio nivel de autonomía y responsabilidad.
En caso de se ha ya cambiado de trabajo frecuentemente, se pueden omitir los empleos más breves y menos significativos, a fin de no dar impresión de inconstancia.
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